Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

01 junio 2014

COMANDANTE MIGUEL GALLO: 1937 ( CON LA 6ª BRIGADA MIXTA EN EL FRENTE DE ANDALUCÍA).




    A finales de enero de 1937 la Sexta Brigada Mixta, mandada por el comandante Miguel Gallo Martínez, participa en los duros combates que se desarrollan en el sector de la carretera de La Coruña (Madrid), de los que sale algo maltrecha, aunque cumpliendo con el objetivo de frenar la ofensiva del ejército sublevado. Algunas fuentes le atribuyen un número de bajas, entre muertos y heridos, superior al tercio de sus efectivos, que se correspondería con el tiempo en que permaneció destinada en el frente del Centro. Otras hablan de que sufre más de 1.100 bajas. Entre quienes perdieron la vida en esos últimos días se hallaban Antonio Ordoñez, comisario de una compañía de choque del 4º Batallón, y Pepe Alegría, comisario del 2º Batallón.  

   Se le concede permiso y pasa a la región de Murcia a disfrutar de un momentáneo y merecido reposo. Serán recibidos como héroes por su patriótico sacrificio en pro de la defensa de la causa republicana. El Comité Provincial de Mujeres Antifascistas de Murcia organiza un homenaje en honor de la Sexta Brigada, cuyos componentes eran en su mayoría de aquella tierra. 


    El comandante Miguel Gallo preside un acto celebrado en el Teatro Circo de la capital murciana. Es el primero en intervenir, y le suceden en el uso de la palabra Maruja Mansilla, Fernando Piñuela (Alcalde), Antonio Pretel Fernández (Gobernador Civil) y Luis Delage, comisario político de la brigada, entre otros.

Intervención del comandante Gallo

    El comandante Gallo agradece en pocas palabras la atención de las Mujeres Antifascistas al hacer que ocupe la presidencia del acto y anuncia que se limitará a hacer la presentación de los oradores. Dice que la Brigada está formada en su mayor parte por elementos de Murcia, que han sabido poner muy alto el nombre de nuestra región, y espera que sigan batiéndose con el mismo entusiasmo y espíritu que hasta ahora los animó. Anhela que no sea éste el último homenaje que se tribute a la Brigada, y confía en que pronto habrá de ser objeto de otro más grande: el día en que, conseguida la gran victoria final, comparezca ante el pueblo a recibir su homenaje. Esta victoria se conseguirá cuando la disciplina, que ya es entre nosotros  norma de conducta, se extienda a todos los sectores antifascistas en lucha contra el enemigo común. (Es muy aplaudido.)


     La foto que mostramos pertenece a un reportaje publicado en “Nuestra Lucha”. De izquierda a derecha aparecen el comandante Miguel Gallo, el comandante de Estado Mayor Ramón Ruiz Fornells y el comisario político Luis Delage. Su redactor expuso al “excelente y disciplinado militar” Miguel  Gallo su propósito de sacarle una entrevista, obteniendo por respuesta: “Hablará por mí Luis Delage; los militares no podemos hacer otra cosa que combatir”.
   El comisario Delage elogia el gran trabajo llevado a cabo por el comandante Gallo, y los demás jefes, oficiales y clase de la Brigada, hasta convertirla en modelo del nuevo Ejército Popular de la República por su organización y disciplina. Destaca también su homogeneidad, ya que más del 45 % de sus combatientes (Bon. 3º y 4º), son, a su vez, militantes de las J.S.U. (comunistas). Son hombres que proceden de las milicias surgidas al calor de las primeras luchas, encuadradas ahora en unidades regulares.El resto son soldados de reemplazo movilizados.
    El descanso iba a resultar más bien corto. Comisario político, primera autoridad local y provincial publican comunicados y bandos en la prensa murciana dirigidos a la tropa encuadrada en los diferentes batallones de la brigada para que se reconcentren en Hellín (Albacete).



   La toma de Málaga por el ejército sublevado el 8 de febrero de 1937 va a precipitar su salida. El alto mando del ejército republicano ordena que la Sexta Brigada Mixta y la XIII Internacional partan inmediatamente con destino al frente de Andalucía. Los internacionales se dirigieron hacía la vertiente meridional de Sierra Nevada para defender la línea Trevélez, Ferreiola, Portugos y Pitres, mientras que la Sexta Brigada del comandante Gallo marchó presta dirección Almería.
   El 10 de febrero la Sexta Brigada alcanza la capital almeriense. Ese mismo día, la vanguardia del ejército nacionalista, compuesta por destacamentos italianos al mando del general Roatta, había entrado en la ciudad de Motril.
   La misión que se le encomienda a la Sexta es la de partir de inmediato por la carretera de la costa para taponar el avance de los rebeldes. Jugaron un importante papel  la columna «Octubre» mandada por Adriano Romero y al escuadrón «Lina Odena», mandado por Miguel Oliveros, que acudieron desde Vélez de Benaudalla, donde se hallaban, y tomaron posiciones en las alturas que dominan la carretera de Motril. Desde allí organizaron la resistencia hostilizando a los rebeldes para dar tiempo a la llegada de las tropas del comandante Gallo.


Motril (vista panorámica)
     Por aquellas estribaciones de la costa andaba perdido Enrique Castro Delgado que había sido agregado como secretario militar a una comisión encargada de  investigar la pérdida de Málaga. Quedó con su chófer en tierra de nadie. Habían abandonado el vehículo en la carretera y permanecían escondidos detrás de unos matorrales, algo medrosos y desconcertados, ante el rugido cercano de unos motores cuya procedencia desconocían:

    Por la situación del sol deben ser las once y media de la mañana. Y de pronto el ruido de un motor… ¿De dónde vendría? … ¿De Málaga?  … ¿De Almería? … El viento descansaba y  no se podía adivinar que es lo que venía y de donde venía. Se escondieron. Cada cual colocó cuidadosamente las bombas de mano y la Parabellum…Y a esperar.
    “Camiones camarada”. “Si son camiones”. Y el zumbido cada vez cercano. Venían de Almería… Un camión…Otro camión…Castro respiró profundamente y por unos segundos cerró los ojos. Es la Sexta Brigada, la brigada del comandante Gallo. Y sujetó al otro que quería correr a su encuentro…”Espera”…Y se cubrió con el árbol. Y observó a las gentes de Gallo que se desplazaban con los fusiles preparados…
   Y gritó: “Camarada Gallo”…¡Aquí habla Castro!”
    Los fusiles apuntaron…Castro enfundó su pistola y salió. Detrás de él su chófer… En los ojos de los otros el asombro…Y Gallo corriendo hacia ellos…
    ¡Castro” ¿Tu aquí?  Si. Y hablaron mucho rato.
    ¿Crees que podrás resistir? Si…Viene además la XIII Brigada Internacional.
    Dame agua Gallo. Y perdóname pero quisiera dormir unas horas. Y se durmió. Al atardecer abrió los ojos. El mar…Y el horizonte de las costas de África. Y el cielo en su vieja actitud contemplativa…Y olor  a mar y a campo.
    Y salió para Valencia.


    Consiguen establecer un dique infranqueable al este de Motril (Calahonda y Castell de Ferrro) que sirve para prestar seguridad y aliviar, de camino, la penosa situación que arrastraba la muchedumbre de huidos que desde la caída de Málaga se dirigían a pie o con otros rudimentarios medios hacia Almería ( La Desbandá ). 


Pantalones a la luna. La Desbandá (documental)

    Con el apoyo de la XIII Internacional se establece una línea fortificada que partiendo del barranco de Calahonda, pasando por la loma del Conjuro y Sierra de Lujar, llegaba hasta el Mulhacen. Este frente permanecería sin modificación en toda la guerra. Las tropas nacionalistas fracasaron varias veces en su intento por romperlo y llegar hasta Almería.



    En un trabajo biográfico de Miguel Amorós sobre el anarcosindicalista granadino Francisco Maroto del Ojo (Maroto, el héroe. Una biografía del anarquismo andaluz) aparecen otras referencias sobre las actuaciones de la brigada del comandante Gallo (lo confunde con el agente del Kominter Luigi Longo). Antes de llegar a las proximidades de Motril hicieron una parada previa en Adra (Almería). Entraron en la población y tomaron la sede la CNT a punta de pistola, expulsando a sus militantes, destruyendo sus insignias, banderas y documentos. Así mismo asaltaron una fábrica colectivizada, registraron domicilios y amenazaron a los trabajadores con fusilarlos. Parece ser que estas actuaciones responden a un bando previo dictado por el gobernador civil de Almería, Gabriel Morón, y a la negativa de los confederales de entregar las armas y someterse a la férrea disciplina de las unidades del ejército bajo control comunista. En Adra se incorporó a la Sexta un importante número de milicianos de los que huían de Málaga.
    La prensa republicana elogia su brillante actuación en labores de contención, su férrea disciplina y la absoluta confianza de la tropa en sus mandos a los que obedece ciegamente.
    Durante el tiempo que permanecen en esta línea de frente establecen su cuartel general en el cortijo de la Haza del Lino y se dedican mayormente a la construcción de trincheras y fortificaciones. En Jolucar, Castell de Ferro y Lujar todavía se conservan restos de aquel despliegue defensivo. No hace mucho, a través de un amigo, llegó hasta nuestras manos un mapa de la posición nº 10 “Lagos Tablones” (Sector Motril – Subsector Vélez). Por lo inaccesible de la misma y problemas físicos derivados del tabaquismo no hemos tenido la oportunidad aun de comprobar "in situ" si perduran huellas de la misma. Por aquí dejamos el mapa por si alguien se atreve:


    Desde la retaguardia, el pueblo de Murcia, donde se había constituido la brigada en octubre de 1936 y que la consideraba como suya, les sigue prestando apoyo logístico y moral. Una remesa de alpargatas les llega hasta sus posiciones de la costa granadina. Su comandante trasmite personalmente su agradecimiento, en nombre de su brigada, a los murcianos comprometidos con la lucha antifascista:


El Liberal de Murcia (16 de marzo de 1937)
   La prensa murciana nos proporciona algunas otras informaciones sobre su actuación en el frente. Además de las labores de contención y fortificación ya referidas, le atribuye participación en alguna que otra incursión ofensiva. Son los "macutazos" que van acompañados de la típica coletilla “por noticias particulares, que aún no han tenido confirmación oficial”. Dice: “Las fuerzas republicanas que operan en el sector de Motril han efectuado un victorioso avance tomando el Cerro del Toro, desde el que se domina Motril, que se encuentra a tan sólo dos kilómetros de esta población. Parece ser que los fascistas han determinado la evacuación de dicho pueblo”. La prensa al servicio de la propaganda para mantener elevada la moral.


    Desde el 13 de febrero, en que el frente quedó estabilizado, sólo se hicieron pequeños reconocimientos ofensivos con el fin de trazar la linea definitiva. Prevalece la calma y combates casi de cuerpo a cuerpo, como los que se aprecian en esta instantánea de Robert Capa, no constan en esta fase de la guerra.
    Tuvimos la oportunidad de entrevistar en vida a Andres (un hijo de Porcuna-Jaén), que estuvo enrolado en la brigada del comandante Miguel Gallo y que nos ratifica los diferentes extremos que hemos venido exponiendo. Por cuestiones laborales tenía especiales vínculos con la familia Gallo  Cuando movilizaron su quinta, permaneciendo aún Porcuna en la zona republicana, José Julián Gallo García de Linares (padre de Miguel Gallo) intercedió para que lo destinaran a la Sexta. El trato de favor recibido le sirvió, por ejemplo,  para eludir la primera línea de fuego en los combates de Madrid. A su testimonio pertenece la siguiente estrofa de una especie de canción o himno que pudimos rescatar de su memoria:

Viva la Sexta Brigada
y  su 4º Batallón,
que lo manda Miguel Gallo
que es un hombre de valor.


    A una fase algo posterior, pertenece este otro himno, compuesto por un comisario político, que hemos encontrado inserto en una publicación periódica:


    A principios del mes de abril se produce una restructuración del Ejercito del Sur. A Miguel Gallo se le pone al frente de la 24ª División, integrada por su propia brigada,  la 6ª, que quedó a cargo del comandante de infantería Porfirio Ruiz Alonso, la 16ª (Martínez Cartón), la 25ª (García Moreno)  y la XIII Internacional. Queda como reserva hasta finales de abril que marcha al frente de Extremadura, sector de los Blázquez, donde no participa en ninguna operación.
    A final de junio se modifica la composición de la 24ª División. Conserva la 6ª y  salen la 15ª, 25ª e Internacional, que son sustituidas por la 7ª y 21ª. Se le incluye en el operativo que ha de participar  en la inminente Batalla de Brunete.
    Aquí ponemos un necesario y provisional punto y aparte.

4 comentarios:

  1. Gracias Alberto por tu concienzudo trabajo de el que soy fiel seguidora.Creo que te lo decimos poco.Con afecto Lucia

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    1. Gracias a ti Lucia por tu misiva de reconocimiento. Estoy haciendo gestiones con una editorial novel para ver si somos capaces de traspasar a otros formatos algunos de los trabajos que por aquí han ido apareciendo. De cualquier manera no creo que salgamos de bolicheros. El intento responde, mayormente, a darle difusión entre aquellas personas poco o nada familiarizadas con las nuevas tecnologías.

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  2. Espero que esas gestiones den su fruto ,pero si decides hacerlo por crowdfunding avisa que yo compro el libro antes de que este impreso.Será un placer volver a releerte en papel .Lucía

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  3. Me parece que al artículo que lo veo muy bien, le faltan datos fundamentales. Por ejemplo que no es la sexta brigada la que hecha a los italianos de Calahonda y Castell de Ferro sino el batallón Tschapaiev. El batallón Tschapaiev y la trece internacional tenían la misión de abrir una vía de escape a 800 milicianos huídos de Málaga que se encontraban cercados por moros y legionarios en la Alpujarra. Iban en dirección a Albuñol cuando se encuentran en Adra a La Espantá y deciden parar a las fuerzas italianas que los perseguían. Al batallón Tschapaiev se le unieron unos 300 huídos de Málaga que iban en La Espantá que combatieron junto a ellos en la Sierra Nevada teniendo por sede Pitres y limpiando de tropas fascistas todos los pueblos de la Alpujarra. Los combates más duros fueron en el picacho del Veleta y en Trevélez. Después de que el batallón estabiliza el frente en Motril, entonces llega para sustituirlos la sexta brigada ya que el batallón tenía que seguir en dirección a Albuñol. Es una gran mentira histórica el escribir que la trece brigada no participa en ninguna operación después. Al contrario. Cuatro días después de dejar La Alpujarra están en el frente Extremadura - Córdoba luchando en Los Blázquez, conquistando La Granjuela y otras poblaciones y estabilizando el frente. Los que se encuentran a la espantá en La Costa Almeriense granadina no es la sexta sino el batallón. Esto lo confirman las más de 150 páginas sobre el tema publicados en el extranjero y desgraciadamente no traducidas al castellano, sobre todo el libro de Hanns Maassen "Los hijos de Tschapajew" y los libros de Alfred katorowicz "diario español" y "el batallón de las 21 naciones". Las unidades republicanas que participaron también en estos combates no eran de la sexta sino de la 13 brigada y eran el batallón Juán Marco y el batallón anarquista Otumba. Jefe de la 13 brigada era Wilhelm Zaisser (general Gómez) del que Katorwicz escribe. Hablar de las Brigadas Internacionales y dejar de lado a Wilhelm Zaisser es como hablar del Afrika Korp en la segunda guerra mundial y no mencionar a Rommel. Yo añado hablar de La Espantá y de la retirada italiana hasta Motril y no citar al batallón Tschapaiev es desgraciadamente una falta de información de la que no culpo a nadie pues los organismos de la junta que tendrían proporcionar los medios económicos para investigar la guerra civil en Andalucía, prefieren seguir excavando para encontrar la tumba de Lorca (al que nunca encontrarán en Peña Grande) o pagar investigaciones sobre el flamenco. A este paso vamos a tener más flamencólogos que historiadores.

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