Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

26 octubre 2013

Los orígenes del obrerismo en Motril: el mitin de Pablo Iglesias del año 1914.



Antecedentes

    Tanto por las Actas de los Consejos de la Región Española de la A.I.T. como por las cartas, comunicaciones y circulares de su Comisión Federal, podemos constatar la existencia en la ciudad de Motril  de una pequeña organización nacida en el año 1874, afecta a aquel primer obrerismo inspirado en los principios de la Primera Internacional. Al frente de  la misma se hallaba un trabajador llamado Agustín Fernández.
     Durante los primeros años del siglo XX existieron en Motril dos sociedades obreras nacidas al abrigo de un pequeño, aunque muy activo, grupo de republicanos y librepensadores: “La Resistencia” y “La Cultura”, presididas respectivamente por Aurelio Valentín Asensí y José Arquero García. Presidente honorario de ambas en 1904 era el hostelero y director del Colegio Politécnico, Adolfo Hernández Avancini, a su vez máximo responsable de la Junta Municipal Republicana.

     A la necesidad de encauzar al proletariado electoralmente hacia las ideas e intereses políticos del republicanismo debe responder el nacimiento de una nueva sociedad obrera intitulada “La Obra” que surge en el año 1912, y de la que la única noticia de la que disponemos es la fotografía que aparece a continuación: 


     El obrerismo inspirado por los principios del Partido Socialista Obrero Español tardaría en llegar a las costas mediterráneas granadinas. Las propagandas del activo militante Manuel Yudes son mayormente las responsables de ello. Con fecha de 10 de abril de 1914 aparece inscrita en el registro de asociaciones “La Democracia Social”, constituida como agrupación socialista local. Manuel Yudes se vanagloriaba en las páginas de El Defensor de Granada de la propagación de sus ideas: “Ya era hora de que las ideas emancipadoras traspasasen el Suspiro del Moro”.
     Fruto de aquellas propagandas y del activismo de aquellos primeros socialistas motrileños, nacería ese mismo año una sociedad obrera agrícola denominada “El Despertar”. No tardarían en fusionarse ambas entidades (septiembre de 1914). Si damos crédito a la noticia aparecida en El Socialista su potencial  humano se correspondería con las siguientes cifras: 690 asociados en “El Despertar" frente a los 1.110 que había conseguido alcanzar ·”La Democracia Social” durante sus primeros meses de vida. Como secretario del nuevo comité figura Francisco P. Alonso.

El mitín de Pablo Iglesias en Motril


     Con la idea de consolidar estos primeros logros, Manuel Yudes, amigo personal de Pablo Iglesias, consigue convencer al líder nacional de su partido para que se desplace hasta Motril al objeto de impartir un mitin, que no pudo ser confirmado y anunciado hasta última hora.
      En la tarde noche de 17 de octubre de 1914 llegaba Pablo Iglesias a Granada, recibido en la estación de ferrocarril por Manuel Yudes y una comisión motrileña desplazada al efecto. Al día siguiente, de mañana, atraviesan en automóvil el Suspiro del Moro con dirección a la costa:

   “A las doce y media llegó a la ciudad costera Pablo Iglesias, acompañado de  los señores de la comisión, Moreu, Peña, Almoguera y Yudes.
    Un  gran trecho antes de la población, había esperándolo más de 2000 personas  y todas los sociedades obreras con sus banderas,  la de la Agrupación  socialista rompió la marcha. Con  gran trabajo pudo Pablo Iglesias  llegar al Centro Obrero; los vivas al Socialismo y a Pablo Iglesias no cesaron, teniendo este que hacerse oír desde el balcón del Centro”.



    Por la tarde se organizó un mitin al aire libre en la Rambla de Capuchinos, donde se levantó una tribuna con exorno floral y sobre la que se colocaron todas las banderas de los centros y sociedades obreras. El citado acto estuvo muy concurrido pese a contar con la competencia de una novillada de las programadas para la feria de octubre (unas 5.000 personas).
     Las crónicas destacan la comparecencia de un público heterogéneo: “Asistieron muchos ciudadanos que no tuvieron inconveniente de mezclarse con los obreros para escuchar el discurso de Iglesias”.
    Fueron sucediéndose en el uso de la palabra Manuel Pérez (Presidente de la Agrupación), Eduardo Castro (Presidente de las Juventudes Socialistas motrileñas), Manuel Yudes (de la Agrupación granadina), hasta que llegado el turno de Pablo Iglesias, al levantarse, “fue  recibido con entusiastas vivas y aplausos”.
    Con respecto a su discurso, salieron las típicas alusiones a las ventajas de la organización obrera, esbozó la finalidad del programa socialista y los procedimientos utilizados con vistas a alcanzar la tan deseada emancipación del proletariado.
Terminó con un consejo: “Motrileños, dice, yo no conozco este pueblo, pero por las noticias que tengo de él, parece que hay algo de tirantez entre obreros y patronos. Eso no debe de existir, pues como los patronos y gente acomodada d este pueblo, sigan por ese camino, cada vez se ahondaran mas las diferencias, y tened en cuenta que el que siembra vientos recoge tempestades” (ovación delirante que duro quince minutos).
     El corresponsal en Motril de El Noticiero Granadino, don José Garcés Herrera, consideraba inoportuno el día y la hora señalada para tal acto, por hallarse el pueblo celebrando sus tradicionales fiestas. Aunque no da cifras de asistencia, manifiesta que el acto resulto frío y que se resintió seriamente por hallarse una gran parte de los correligionarios de Iglesias en la novillada festiva celebrada aquella misma tarde:

    “No pudimos ver allí el calor de pasión y de entusiasmo que esperábamos de un núcleo socialista tan numeroso como el que aparece afiliado bajo la bandera de “La Democracia Social” y tan lleno al parecer de alientos y de fe.
    De cualquier suerte, sería absurdo negarle importancia al acto realizado el domingo último; y acaso la prueba más notoria de ella es la asistencia al mismo de muchos elementos que ni están ni pueden estar, al menos actualmente, con el socialismo. De ahora más, en el retablo político motrileño ha actuado cada “maese Pedro”, que mejor es no recordar, preciso es considerar un nuevo factor y factor importante, pues a la indiscutible fuerza que tiene toda organización numerosa y disciplinada, únase la no pequeña que le presta al estar alentada y urgida por la palabra persuasiva del patriarca”.

    Tras abandonar Motril, Pablo Iglesias celebró esa misma noche una conferencia en el Centro Ferroviario de la placeta del Alcázar de Granada. Le precedieron en el uso de la palabra dos integrantes de la comisión motrileña que le acompañó en el viaje de regreso a la capital.
    Eduardo Castro y Fernando Moreu dirigieron un saludo a los obreros granadinos en nombre de la clase trabajadora de Motril.
    Llama la atención la presencia de un miembro de la familia Moreu (burguesía liberal tradicionalmente ligada a actividades comerciales e industriales) relacionado que aquel primer socialismo motrileño. El tal Fernando Moreu, ateniéndonos a sus palabras, se hallaba plenamente seducido por aquel nuevo ideario: “El socialismo es la Moral y la Justicia, lamentándose de la poca unión existente entre los obreros”.
    Sin poner la mano en el fuego, no sea que nos quememos, este motrileño de la cáscara amarga, especie de oveja negra de su familia, bien pudiera ser el  ingeniero industrial Fernando Moreu Díaz, iniciado en  los principios del socialismo durante su etapa universitaria en la capital de España. La primera actividad profesional que se le conoce fue como director de la Azucarera de San Fernando entre 1907 y 1914, cuando por problemas económicos sus accionistas, entre los que se encontraba su padre, de deshicieron de ella. En las páginas de El Socialista del año 1915 constan varias contribuciones a su nombre, de una respetable cuantía. para el sostenimiento del diario. En 1951 llegaría a ser Alcalde de Motril.

     La visita de Pablo Iglesias a Motril respondió a las expectativas de sus organizadores. Inmediatamente después empezaron a aproximarse al socialismo, obreros pertenecientes a los diferentes gremios laborales.



    Los obreros empleados en las obras del puerto se constituyen en una sociedad denominada “La Hércules”, que en abril de 1915 se declararán en huelga por no acceder el contratista a concederle las nueve horas de jornada de abril a septiembre, manteniéndose el resto del año de sol a sol. Destaca entre ellos por su liderazgo un obrero llamado José Peña Gálvez.
    Otro importante contingente de entre el proletariado lo constituían los obreros de la construcción organizados en torno a una sociedad de albañiles bautizada como “El Trabajo” cuyo presidente era Manuel Fernández Denia, actuando como secretario Manuel Avellaneda.
    Los chóferes y conductores también se organizaron en una  Sociedad de Transportes, presidida por Rafael Herraste.
    Uno de los principales logros del socialismo motrileño, a la vez que banderín de enganche, fue la puesta en marcha de una cooperativa de pan, “La Redención”, que llegó a fabricar tres mil kilos diarios. Al frente de la misma se hallaba en 1915 Miguel Pérez Fuentes y Francisco Antonio Domínguez.



   Las columnas de El Socialista se llenan de artículos remitidos desde Motril por el responsable de las Juventudes Socialistas Motrileñas, Eduardo Castro, un controvertido personaje que tenía buen manejo de la pluma en comparación al resto de sus compañeros, por lo que se hará pronto con la dirección y secretaría de la agrupación socialista motrileña.
    Aspectos relacionados con la posterior evolución del movimiento obrero en Motril, quedan en reserva para una próxima entrada.

FUENTES UTILIZADAS

Antonio Mª  Calero Amor / Historia del movimiento obrero en Granada (1909-1923). Ed. Tecnos. Madrid, 1973.
Salvador Cruz Artacho / Caciques y campesinos: poder político, modernización agraria y conflictividad rural en Granada (1890-1923). Ed. Libertarias, 1994.
El Socialista (Hemeroteca de la Fundación Pablo Iglesias).
Prensa periódica granadina (El Noticiero Granadino, El Defensor de Granada…) alojada en la Biblioteca Virtual de Andalucía.
Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional y Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

Algunas muestras gráficas proceden del exitoso grupo de facebook Recuperar la Historia de Motril.

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