Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

01 mayo 2012

6ª Etapa de la II Vuelta Ciclista a España del año 1936 (Granada-Motril-Almería).

El belga Gustaaf Deloor (Llegada 5ª etapa Málaga-Granada)
     Durante los años treinta del siglo XX se produce la consolidación del ciclismo como deporte a lo largo y ancho del territorio nacional. La cobertura que se le empieza a prestar a las grandes rondas históricas (Tour de Francia y Giro de Italia) desde todo tipo de periódicos y revistas, no hace sino acrecentarla. La irrupción de profesionales españoles como Vicente Trueba, Mariano Cañardo o Federico Ezquerra, que ya brillaron en las ediciones del Tour de los años 1933 y 1934, propició que para el año siguiente se organizara y disputara la I Vuelta Ciclista a España, con un total de catorce etapas, resultado vencedor de la misma el ciclista belga Gustaaf Deloor, con Mariano Cañardo en segundo posición, como único español que consiguiera meterse entre los diez primeros de la clasificación general final.
      La celebración de II edición de 1936 llegó a estar en peligro ante la inestabilidad política y social que se vivía en el país en aquel momento, aunque terminaba arrancando finalmente de la capital de España el 5 de mayo. Fueron de la salida 50 corredores, de los cuales 42 eran españoles y el resto extranjeros (belgas e italianos principalmente). Entre el pequeño pelotón español ya figuraban renombrados ciclistas como los ya mencionados Trueba y Cañardo, y otros como Julián Barrendero, Vicente Carretero o Antonio Escuriet.
       Don José María Gil Robles, relata en sus memorias algunos incidentes que afectaron al normal desarrollo de aquella II edición de La Vuelta a su paso por la cuenca minera de Asturias. Cotejando con la prensa histórica, parece ser que efectivamente hubo dificultades, salvadas con un improvisado cambio de itinerario, pero sin encontrar noticias tan precisas como las que nos refiere el líder de la CEDA.

Pioneras del pedal: las seis "routiers" del Portillo de Madrid
(Mayo de 1936)

     Al margen de cuestiones políticas y sociales, mayores problemas generaban la ingente cantidad de animales, cabras, gallinas, vacas y perros abandonados que pululaban por las carreteras, con grave riesgo para la integridad física de aquel pequeño pelotón ciclista, salvados con la eficaz intervención de la benemérita, que abatia los obstáculos a golpe de carabina o subfusil, dependiendo de su envergadura. 
     Por alguna fotografía, que veremos a continuación, da la impresión de que los cortes de tráfico serían los estrictamente necesarios, trascurriendo la prueba en bastantes tramos en paralelo al tráfico rodado ordinario, que aunque escaso, debía de ser peligroso, lo que contribuiría en sumo grado a otorgarle esa impronta épica a las gestas de estos pioneros de la ruta.

     Cinco de sus 21 etapas transcurrirían por carreteras de Andalucía, para lucimiento de los cuatro “routiers” de la tierra que participaban: los granadinos Joaquín Bailón y Antonio Destrieux, el sevillano Antonio Montes y el onubense Rafael Ramos.
     La sexta etapa (185 km), disputada entre las ciudades de Granada y Almería (11 de mayo),  en la que nos vamos a detener, fue la que despertó mi curiosidad al localizar un fondo fotográfico en el que se nos muestra, en varias instantáneas  perfectamente reconocibles, el discurrir de la caravana ciclista entre ambas localidades, con la ciudad de Motril como punto intermedio marcado por la organización para el control de firma y de avituallamiento, que, en aquellos tiempos históricos de tubular al cuello, se hacía “pie a tierra”. Salvo accidente, pinchazo o pájara, el pelotón, en etapas llanas como la que vamos a abordar, solía llegar agrupado al tramo final en el que se dilucidaba el vencedor de la etapa.

Recorrido

Granada-Motril: Granada, Armilla, Alhendín, Padul, Durcal, Talar, Chite, Beznar, Vélez de Benaudalla y Motril.

Salida en Acera del Darro Puerta Real 8,20 h.


    La ciudad de Granada ya había acogido un final de etapa y una salida en la edición de 1935, volviendo a despertar tal acontecimiento la misma expectación entre sus ciudadanos. El “bravo y resistente” ciclista granadino Joaquín Bailón, quiso brillar en su tierra, llevando el peso de la 5ª etapa corrida a fuerte ritmo. Intervino en el sprint final, quedando clasificado en sexta posición. Sus paisanos supieron transmitirle numerosas muestras de afecto, tanto en la llegada como en la salida del día siguiente.

Joaquín Bailón

     Antonio Destrieux, el otro ciclista de origen granadino, se retiró en la cuarta etapa entre Sevilla y Málaga. Sólo 38 corredores, de lo 50 que fueron de la partida en Madrid, tomaron la salida dirección Almeria.

A su paso por el Puente de Durcal
    Hasta ahora van los ciclistas confortablemente. Algunas averías. Pincha Esteve, cambia de rueda. Goneaga pincha también. Pero estas molestias son llevaderas. La carrera va alegre y movida, pero sin estridencias. Todos van unidos y recapacitando sobre la nulidad del esfuerzo prematuro.
     Pronto el sevillano Montes queda ligeramente rezagado al resentirse de una caída de días anteriores. El ritmo es lento ahora, casi desesperante. El calor empieza a hacer mella sobre los corredores, lo que permite al rezagado Montes reincorporarse al grupo.


Salida del túnel de Izbor

     No hay quien se anime. Los letreros alusivos que se han visto en varios pueblos con vivas a Trueba y a Cañardo, y estimulando a los españoles para qué den la batalla a los extranjeros no producen efecto. Los corredores se siguen lamentando del calor.


     Los famosos “Caracolillos de Vélez” única dificultad orográfica de la etapa, suficiente para que Montes vuelva a resentirse del golpe que se diera contra un automóvil en la etapa Cáceres-Sevilla, y termine abandonado la prueba antes de llegar a Motril: “El animoso sevillano comprende que el esfuerzo que viene realizando es inútil”. Llama la atención la escasa dotación automovilística de apoyo. 


Saliendo de Motril dirección Almería

      Motril-Almería: Torrenueva, Calahonda, Castell de Ferro, La Mamola, Melicena, La Rábita, El Pozuelo, Adra y Almería.





     Un pequeño repecho en un tramo de la antigua carretera nacional que transcurre en paralelo al Mediterráneo.
     Ahora, al entrar en la provincia de Almería, nos espolvorea el terreno con una canela terrosa de lo más fina e insoportable. Llega a corredores y seguidores. Cuando pasamos el pequeño infierno parece tan rubio Cañardo como Deloor.
     Cardona sufre una avería de tubular cerca de Adra. Tiene que detenerse en la reparación y le ayuda Molina, mientras que Cañardo para evitar la fuga de los belgas se pone al frente del grupo.
      Llegamos a Adra – buen recibimiento – y el pelotón sigue indivisible. Los corredores descienden de sus máquinas para apagar la sed terrible que les produce el calor. Algunos no lo hacen con el deseo de escapar, aunque sin fructificar su osadía. Cañardo aprovisiona a Escuriet para que éste no tenga que descender y pueda seguir en la carrera.
     Continuamos a marcha procesional. Cuando faltan 40 Km. para la llegada, Bernardo de Castro rompe el cuadro. Repara y otra vez a correr. Claro que la hipérbole es libre, porque la verdad es que continuamos a paso de tortuga, dicho sin ánimo de molestar a tan pacienzudo e inocente animalito. Algún pinchazo que otro, como recurso sin duda, porque en algo se han de detener los impasibles de la pista.
     Ya surge Almería a lo lejos. La serpiente se estremece y mete los pedales a fondo ¡Loado sea Dios! Y se repite el mismo disco que todos los días.


     Numeroso público espera en la llegada. La entrada es de gran espectacularidad e interés. Todos los corredores marchan juntos, y para decidir la victoria, se lanzan a un sprint interesante y lleno de emoción, en el que logra triunfar el líder de la prueba, el belga Gustaaf Deloor.
     Se puede apreciar perfectamente la Alcazaba de fondo. El aparato publicitario parece limitarse al Diario Informaciones, cuyo patrocinio oficial luce en la pancarta de meta.

     Entran en meta por el orden siguiente: Deloor (6 horas, 28 m, 39 s), seguido de Carretero, Trueba,  Cañardo, Flaquer y el resto del pelotón “ex aequo”. Rezagado en el puesto 37 y último, a casi 7 minutos, Jardín. El valenciano Antonio Escuriet mantiene el segundo puesto en la clasificación general, ocupando la tercera plaza el italiano Antonio Bertola.


     Una muestra final del carácter épico del que participaba el ciclismo en aquellos años. Lisardo entrando a pie en meta, tras sufrir una caída en el sprint, para evitar la descalificación.

      La crónica de la etapa, intercalada entre el material gráfico, procede, a modo de refrito, de diferentes cabeceras nacionales y provinciales alojadas en las hemerotecas digitales. Destacan, por su tono irónico y jocoso, las informaciones remitidas por Miguel Ródenas para el diario ABC y la revista Campeón: “Ahora a buscar el agua del mar para quitarnos la canela. Y una cama, aunque esté algo dura”.
     Con respecto a la procedencia y autoría del material gráfico, permítanme que guarde ciertas reservas. Sólo puedo decir que proceden de un archivo público, cuyo presupuesto se nutre de las aportaciones impositivas de todos los españoles. He detectado últimamente en alguna que otra entidad cultural ciertos recelos sobre el libre acceso a este tipo de documentación, es más, hay incluso quienes se aprovechan para mercadear con fondos como este. Como este pequeño acto de bandolerismo cultural no encierra ánimo de lucro, ahí queda.

Barrendero: una carrera marcada por las guerras
     He considerado oportuno enlazar con datos biográficos de estos primeros esforzados de la ruta. En algunos casos su trayectoria y su propia vida se vería seriamente trastocada por la guerra, que se cebaría primero con España y en un postrero momento con el resto de Europa al estallar la II Guerra Mundial (véase secreto de la bici de Bartali), de las que se resentirían las grandes rondas, que tuvieron que dejar de celebrarse durante algunos años.


1 comentario:

  1. Quisiera saber donde están hechas las fotos en la q se ve el repecho paralelo al mediterraneo. Vivo en Motril, mi correo electrónico: titepoli@hotmail.com

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