Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

18 octubre 2013

TOROS EN MOTRIL: LA PLAZA NUEVA (1914-1916)




    Estas fotografías, según unos fascículos publicados recientemente por el Museo Municipal de Historia de Motril, se corresponden con una plaza de madera instalada en el año 1907 en un denominado “Corralón de Castro”.
   Nos hemos sumergido en diferentes hemerotecas en busca de festejos taurinos que pudieran haberse celebrado durante aquel año al objeto de poder certificar dicha fecha que desconocemos si es real o estimada, con un resultado totalmente infructuoso.
    Por la indumentaria de los espectadores y los tipos de la segunda de ellas, en que se pueden apreciar detalles de la actuación en Motril del célebre Don Tancredo o de cualquier émulo de de los muchos que le salieron, si parece corresponderse con los inicios del siglo XX.  Con respecto a la primera no lo vemos tan claro. Pudiera tratarse de un ciclo festivo de mojigangas o festejos menores que no llegan a trascender a las páginas de la prensa periódica.

    Será para la Feria de Octubre (antigua Feria de Ganados) del año 1914 cuando volvamos a tener constancia documental de la celebración de festejos taurinos en Motril.

    Dos novilladas fueron incluidas en el Programa Oficial de Festejos (días 16 y 18)  para los prometedores novilleros granadinos Antonio Samos “Moni”, Manuel Moreno “Lagartijillo IV” y Antonio Zúñiga “Espartero”, con sus correspondientes cuadrillas.

    El primer festejo fue mediocre y marcado por unos incidentes previos ocurridos en una de las puertas de la plaza. El jefe de los municipales, Juan Pérez Jiménez Cazorla,  y el Teniente de Alcalde, D. Francisco Jiménez Cuevas, que eran parientes, discutieron y llegaron a las manos, siendo agredido el primero, que automáticamente presento la dimisión del cargo. No se cerraron las diferencias.  A  la noche volvieron a encontrarse degenerando nuevamente en riña, efectuándose un disparo de arma de fuego que hirió en la pierna a la segunda autoridad municipal.
    Del segundo festejo no disponemos de crónica, sólo que tuvo que soportar la competencia del mitin organizado a la misma hora por la naciente agrupación socialista “La Democracia Social” en la Rambla de Capuchinos. Sobre un escenario acondicionado al efecto dirigió la palabra a los motrileños que se congregaron (más de 5.000 según El Defensor de Granada) el padre del socialismo español, el carismático y admirado Pablo Iglesias, venido ex profeso hasta Motril para participar en este acto.


     Esta fotografía, que hemos localizado en todocolección (plaza de toros primitiva de Motril), creemos que debe de corresponderse con el modesto coso en que se desarrollaron aquellas novilladas. Se trata de una edificación mixta de madera y obra, y por las características de los edificios que se ven al fondo, pudiera tratarse del Barranco de las Monjas, el mismo emplazamiento elegido para la construcción de la plaza de toros permanente inaugurada dos años después.
     Las novilladas de feria despiertan la afición taurina entre un selecto y cerrado grupo de motrileños. A principios de 1915 se constituye una tertulia cofrade de taurómacos, denominada “Las Animas”, integrada por 25 miembros y hermanada con otra de similares características existente en la ciudad de Granada que tenia por nombre “La Oración de la tarde”. Los motrileños brindaron hospitalidad a los granadinos en más de una ocasión, mediante la organización de encerronas de becerras rematadas con suculentos almuerzos a la orilla del mar. Entre los invitados a participar en las mismas encontramos a matadores de toros como el granadino Lagartijillo Chico o el sevillano Juan Belmonte, homenajeado y admitido como miembro honorario de tan peculiar cofradía en un banquete dado en la playa. 



    Entre los anfitriones se destaca en alguna crónica el valor derrochado en la suerte de banderillas por D. Emilio Moreu “Emilichi”. La plaza de madera que mostrábamos en la cabecera y cuya fecha cuestionábamos, bien pudiera tratarse de un coso provisional construido por la “Cofradía de los 25” para su recreo.
   El 3 de junio de ese mismo año, en el la plaza todavía provisional del Barranco de las Monjas o en la de madera referenciada, se lidiaron novillos de Pérez Quijano para el novillero “El Tato” de Granada. No constan nuevos festejos desarrollados durante ese año.


Plaza Nueva de Motril (octubre de 1916)
    El 18 de octubre de año 1916, con un lleno rebosante, se verificó la inauguración de la nueva plaza de toros de Motril construida en un tiempo record. Cuatro toros de la ganadería de Pérez Padilla para el diestro de Triana Curro Posada.

   “La afición acude ávida de entusiasmo por contemplar las hazañas de Curro, por tener hambre de toros y por no haber toreado hacia ya treinta y tres años ningún matador de toros en Motril, cuando existía la plaza vieja de madera que se construyó en Capuchinos”.
                                    




    Preside el festejo el alcalde Sr. Francisco Pérez Santiago, asesorado por el conocido aficionado granadino Eladio Pericás, Prior de la Cofradía de “La Oración de la tarde”
    Una pareja de alguaciles, montados en briosos potros enjaezados y vestidos con unos flamantes trajes de de terciopelo negro hacen el despeje de plaza. Obligada referencia al ramillete de bellas señoritas que ocupan los palcos.
    Un toro castaño, marcado con el nº 61 de la ganadería de Pérez Padilla (antes Marquesa Viuda de Cullar de Baza) llamado “Brujito”, fue el primero en salir de chiqueros.

El marcado con la cruz es Brujito

    Curro Posada se mostró voluntarioso y entregado durante la lidia, a pesar de hallarse afectado anímicamente por el accidente de automóvil sufrido cuando viajaba hacia Motril en el que perdió la vida el chofer de su cuadrilla. De azul y oro brindo la muerte del primer toro a la presidencia y a Motril por la feliz inauguración de la plaza. Un espectador le arroja el sombrero, que Posada, al terminar un molinete, lo cuelga en el cuerno del astado. Se cortaron dos orejas y un rabo, siendo sacado a hombros de la plaza y llevado hasta la fonda “La Granadina” en la que se hospedaba. Como sobresaliente actuó Lagartijillo III. 

Vista parcial del tendido de la Plaza Nueva

   “Resumen: El ganado manso perdido, escurrido de carnes, sin edad ni pitones, impropio para correrse como toros y menos en una corrida de inauguración. Para una novillada hubieran sido aceptables. Entre todos tomaron doce varas y mataron en el ruedo cuatro caballos. El único que sobresalió algo fue el primero y se pensó mandar cortar su cabeza para disecarla, pero no se llevó a efecto”.



    En vista del éxito alcanzado la empresa le contrató para una nueva corrida a celebrar el domingo 22, en la que habrían de lidiarse cuatro toros de la ganadería de Romualdo Jiménez de La Carolina (Jaén). 
    Se perpetró una gran estafa con la consiguiente decepción de quienes pasaron por taquilla. Se anunció como gran corrida de toros la de cuatro becerros. Parece ser que estos estaban reservados para unos novilleros a los que Posadas consiguió desplazar del cartel original.

   “Si los toros de la anterior corrida encajaban en una novillada, los becerros de hoy eran a propósito para una capea; yo los hubiera puesto en adobo que es como menor están los chotos. A estas horas desde que hay toros en Motril, no hemos visto matar a un toro, ¡ bien matado!, más que al “Moni” hace dos años en la Plaza de Retana”.

(De una crónica remitida por un revistero motrileño que firma como Paquiro)    

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