Espacio abierto dedicado al estudio de las historias locales de los municipios de Castro del Río (Córdoba), Porcuna (Jaén) y Motril (Granada), así como sus adyacentes. Recomiendo la utilización del apartado de comentarios para aportaciones, consideraciones, críticas o rectificaciones. De igual manera, está disponible para quienes deseen colaborar con la publicación de artículos o aportando documentos, sobre cualquier tema de carácter histórico relacionado con dichas poblaciones.

07 mayo 2011

Grupo anarquista “Alas” de Castro del Río (1914-15). 1ª parte.


   Los grupos de afinidad anarquista se desarrollan entre el proletariado español de una manera espectacular en los primeros años del siglo XX, en especial durante su segunda década, cuando se atenúa, en parte, la política represiva y  restrictiva impuesta por el gobierno tras los sucesos de la Semana Trágica.
   Los principales periódicos y revistas de la idea se hacen eco en sus columnas de su resurgimiento por todo el país. Su objetivo principal es la difusión y expansión del ideario anarquista, de ahí que sus actividades se centren en poner en marcha cuantas iniciativas conduzcan a este fin. Las excursiones de propaganda, la creación de escuelas racionalistas o el apoyo, difusión o gestación de prensa obrera, suelen ser las más comunes.
   Algunos ejemplos de grupos anarquistas surgidos en la provincia de Córdoba durante estos años:

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   La gestación del grupo anarquista Alas de Castro del Río coincide con la llegada y establecimiento de la pareja compuesta por el egabrense Salvador Cordón Avellán e Isabel Hortensia Pereyra para hacerse cargo de su escuela racionalista. Llegan después de una corta estancia en la Republica Argentina (1910-1913), donde se habían unido, y precedidos ya de cierta fama de escritores anarquistas. De hecho, Cordón, que ya era conocido por sus habituales colaboraciones en la prensa anarquista, había publicado ya un folleto de agitación (Pedazos de mi alma) y varias obras de teatro (La Virgen Roja y la Familia Política) y la novela (La Caída) con Isabel Hortensia como coautora.

Incluye reseña y dedicatoria a Louise Michel


    Por las listas de correspondencia administrativa de Tierra y Libertad podemos constatar su presencia en Castro del Río ya en enero de 1914. En el mitin pro-presos celebrado durante el carnaval de ese mismo año, encontramos a  Isabel Hortensia Pereyra en el uso de la palabra junto a otros oradores locales y el veterano anarquista sevillano José Sánchez Rosa. En la crónica de ese acto, acompañan a las criticas vertidas contra los obreros que todavía creen en los redentores políticos (fernandistas y federales), el propósito de la agrupación Alas de lanzar un manifiesto “en el que se dirá a los pueblos de Castro y Espejo una serie de verdades a cual mas necesaria”.
  En el número de 25 de febrero de Tierra y Libertad ya se informa sobre el nacimiento del “Grupo Alas”, cuyo proyecto más inmediato pasa por la publicación de una revista sociológica y literaria titulada Luz, con el domicilio de Antonio Pérez Rosa, figura más destacada del emergente sindicalismo local, a efectos de correspondencia.


   Otro de sus proyectos, pasa por allegar fondos, en unión de la Sociedad de Oficios Varios- Centro Instructivo de Obreros (SOV-CIO), para realizar una excursión de propaganda sindicalista por la región andaluza. Se reclama el apoyo de “sociedades, federaciones, grupos y hombres de buena voluntad dispuestos a colaborar en el engrandecimiento de los ideales de redención y justicia”. Prometen publicar las contribuciones realizadas desde el exterior, como desde la localidad, en La Voz del Campesino o en la revista que en breve publicará la agrupación.



   La proyectada revista no vería la luz hasta un año después, con el mismo nombre del grupo "Alas".

Victoria Alada de Samotracia (190 a.c)

   Otro método utilizado para obtener dinero fue la venta de papeletas para una rifa. Se sorteaban, nada más y nada menos, que los seis volúmenes con tapas especiales de El Hombre y la Tierra del geógrafo francés Eliseo Reclús, traducida por Anselmo Lorenzo y revisada por Odón de Buen, de la editorial Escuela Moderna de Barcelona.



   Una rifa ambiciosa en la que se ponían a la venta lotes de 100 papeletas a 20 pesetas cada uno, para un coste total de 120 pesetas de la citada edición, con la idea de obtener importantes beneficios si se conseguía  la venta de la totalidad del papel. Participaban del esfuerzo y del beneficio conjunto el también grupo anarquista “Los Amigos” de Espejo, y los respectivos centros obreros.
   En Tierra y Libertad constan solicitudes de participaciones desde diferentes puntos del país, así como la anulación de determinadas partidas de papeletas por no haberse remitido a tiempo el dinero correspondiente, y los problemas de los compañeros de Espejo para cobrar algunas deudas contraídas. En uno de sus números se hace el balance final del mismo con un ingreso neto para el Grupo Alas de ciento y pico de pesetas.

Mensajes de texto insertados en Tierra y Libertad

   Salvador Cordón se interesa por la novela La Caída aun en imprenta y por sus libros y revistas, dejados atrás cuando tuvo que salir precipitadamente de Buenos Aires hacia Montevideo, por su militancia anarquista. Ese material que reclamaba era imprescindible para sus proyectada revista sociológica y literaria.



    Los ingresos obtenidos de la rifa serían suficientes para tirar a la calle el primer impreso del modesto “Grupo editor Alas” titulado “Por la Anarquía”, “un folleto escrito con sencillez, para facilitar su alcance a los campesinos, con un importante fondo de doctrina anarquista”. Salió a la venta al módico precio de 0,15 céntimos, y sus beneficios deberian revertirse en la publicación de un nuevo trabajo o en la todavía embrionaria Revista Alas.

   El contenido doctrinal de este folleto debe diferir poco con el escrito de Antonio Pérez Rosa, uno de sus principales mentores y valedores, publica en las páginas de Tierra y Libertad por la misma fecha. Es tal la candidez y claridad de su mensaje, que no me resisto a dejarlo pasar (la belleza de la utopía):


Tierra y Libertad nº 229 (2 de septiembre de 1914)


   No se descuidan otras obligaciones como las 5 pesetas que remite el grupo anarquista Alas a la redacción de Tierra y Libertad para contribuir a los gastos del delegado español en el Congreso Internacional Anarquista de Londres, que finalmente no llegaría a celebrarse.
   Las suscripciones pro-presos, otrora de considerable envergadura, quedan un poco aparcadas por los proyectos editoriales. Un grupo de operarios agrícolas del Cortijo Monterrite durante la recolección de cereal, cubren el vacío con su modesta contribución:


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